
Ningún niño se puede perder
- 14/08/2026
Alerta a la ciudadanía por el riesgo de desaparición, secuestro, trata, adopciones irregulares y violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes en las zonas afectadas por la emergencia, y llamado al ICBF y a las autoridades a adoptar las máximas medidas de seguridad
Bogotá, 14 de agosto de 2026 (Prensa Cámara). La Representante a la Cámara Claudia Romero Nader, en ejercicio de las funciones de representación y control político (arts. 133 y 138 C.P. y Ley 5ª de 1992), y en atención al artículo 44 superior —según el cual los derechos de las niñas y los niños prevalecen sobre los derechos de los demás y su protección es obligación de la familia, la sociedad y el Estado—, informa:
I. ALERTA A LA CIUDADANÍA: EL DESASTRE ES EL ESCENARIO QUE APROVECHAN QUIENES DEPREDAN A LA NIÑEZ
Tras un desastre, el riesgo de victimización de niñas, niños y adolescentes se multiplica: la separación de las familias, la pérdida de documentos, el colapso de los registros civiles y hospitalarios, la improvisación de albergues y la presencia masiva de personas no verificadas crean condiciones propicias para conductas criminales.
Cerca de 100 menores permanecen pendientes de reunificación familiar en las últimas 24 horas. lo que exige elevar de inmediato el estándar de protección. Es imprescindible que los niños que ya están a salvo no queden desprotegidos ni un instante. Nuestros niños pueden quedar expuestos a amenazas y no podemos esperar a que ocurra para reaccionar. Quiero saber dónde está cada niño, quién lo cuida y quién responde por él hasta devolverlo seguro a su familia.
“Mi mayor temor es que una mamá salga desesperada a buscar a uno de sus hijos o a un familiar desaparecido y termine perdiendo también de vista al niño que tenía a salvo.”
En medio del caos, alguien puede acercarse diciendo que va a ayudar y llevarse al menor. Por eso debemos cerrar cualquier vacío: Para que un niño salga de un albergue, hospital o punto de atención con otra persona, debe verificarse plenamente la identidad del adulto, comprobar su parentesco o autorización, registrar quién entrega al menor, la hora de salida, el destino y mantener su trazabilidad hasta confirmar que está bajo protección familiar.
Reconozco el despliegue del ICBF, que ha dispuesto 36 unidades móviles, 12 albergues y equipos especializados en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío, Tolima y Caldas. Hasta ahora, 654 niños y niñas han recibido atención socioemocional y acompañamiento familiar, y 210 familias, que agrupan a 349 menores, han sido atendidas. Además, cerca de 1.400 puntos de salud permanecen en contacto con equipos especializados.
Solicitamos por ello, respetuosa pero enfáticamente, al ICBF, la Fiscalía General de la Nación, la Policía de Infancia y Adolescencia, el Ministerio de Salud, la UNGRD, la Registraduría y las alcaldías y gobernaciones de los departamentos afectados se garantice que cada niño esté identificado, localizado y protegido, que exista control sobre cada traslado y que cualquier entrega a un adulto sea plenamente verificada.
Expresamos nuestra solidaridad y condolencias a las familias de las siete (7) niñas y niños fallecidos, para quienes exigimos acompañamiento psicosocial, jurídico y funerario permanente del Estado.
Desde esta curul radicaremos los derechos de petición y requerimientos que sean necesarios, haremos seguimiento semanal a las cifras de reunificación familiar y, de ser preciso, promoveremos la citación a debate de control político de las entidades responsables. La protección de la niñez no admite demoras.
NINGÚN NIÑO SE PUEDE PERDER.
Fuente: Prensa representante a la Cámara Claudia Romero Nader




